Madre del amor hermoso , que dice doña Rogelia, ni ellos cebados ni yo a dieta,
de ninguna manera entraría yo en esas aguas, con lo bien que se esta en
cubierta, eso si, vaya mi total admiración por el valor de los arriesgados
submarinistas, y supuesto conocimiento de lo que están haciendo.
Saludos.
Gomonne
