A Guiller se le acaba su tiempo con nosotros, el viernes ha de coger el vuelo de regreso para Bilbao y hemos de llevarlo a Martinica, así que Koala me sugiere naveguemos en dos etapas, me parece bien la idea y en vez de salir a fondear a Gosser salgamos esta misma tarde y pasemos noche en Dominica.
Preparamos todo nos despedimos del Cap's III hasta el sábado y soltamos amarras, después de comer, para llegar a Portmouth ya entrada la noche y evitar a los "gorrillas náuticos" que en la anterior ocasión les dimos esquinazo, 40 millas que navegamos con un viento de 15 nudos de través, dejando Les Saintes por estribor, una gozada de navegación, nos turnamos a la caña los tres, la puesta de sol espectacular entre Les Saintes y Guadalupe, aunque el rayo verde sigue sin dejarse ver.

A las 9 de la noche hacemos entrada en la bahía de Portmohutm, con las luces de navegación apagadas para hacernos invisibles, desde la mesa de cartas, con el radar conectado controlando la situación de los barcos fondeados y nos situamos discretamente junto al último de los fondeados.
A las seis de la mañana ya estamos levantando el ancla y poniendo rumbo sur, a motor, que todavía no han conectado el ventilador.
Arribamos a San Pierre, la vieja capital de Martinica que devastó el Mont Pelée en 1902. y después de comer proseguimos marcha para recorrer las últimas doce millas hasta Fort de France.
Desembarcamos para dar una vuelta e invitar a Guiller a cenar en su despedida al Caribe.
Tras la marcha de nuestro amigo ya nos quedamos solos María, Rufino y yo, ahora empieza la verdadera nueva vida de trasmundistas.
Comemos y salimos de nuevo hacia el norte, esta vez, nos empuja una suave brisa, hasta la bahía de San Pierre. Fondeamos en el mismo lugar que lo hicimos ayer, desembarcamos para visitar la villa, en la que aún guardan vestigios de la truculenta erupción volcánica, que acabó con la vida de casi todos sus habitantes y el explendor de la ciudad apelada la pequeña París de las Antillas.
De nuevo madrugamos y con un viento por la aleta, como mandan los cánones de los navegantes caribeños, navegamos de nuevo a sotavento de Dominica, esta vez un poco más alejados de su costa, con lo que el viento ha sido más estable, otra gozada de 70 millas a toda vela-
A la hora prevista de las 5 de la tarde arribamos a nustras ya bien conocidas islas de Las Santas, pronto nos reunimos con Edda y Ja, que han llegado hoy mismo desde Point A'Pitre para continuar juntos hacia el norte, esta vez no nos demoramos demasiado y partimos navegando la costa Oeste de Guadalupe rumbo a la bahía de Deshaies, aunque de camino hacemos una paradiña en las islitas de Goayaves, que según nos han dicho son una preciosidad para el buceo, pero no nos detenemos, solo las echamos un vistazo y continuamos rumbo, hasta la bahía donde pasaremos noche.
Deshaies tiene un buen fondeadero y unos encantadores restaurantitos donde hemos hecho la despedida, aunque hemos sufrido el primer percance, al romper una de las dos placas solares contra la proa de un catamarán turístico amarrado a un muerto, por un fallo tonto de posición al fondear y un anormal cambio en la dirección de la brisa,

pero bueno, nada que no se pueda arreglar con unos euros.
Continuamos hacia el norte, a la isla de Nevis, pero antes hemos de pasar cerca de Monserrat, a la que es necesario dar un resguardo de almenos dos millas, nosotros la hemos dado tres, el motivo, es el volcán Hillis, que se encuentra en plena actividad y desde el año 95 ya ha sepultado la capital de la isla Plymouth, el aeropuerto y algunos pueblos aledaños de la parte sur.
Desde la distancia vemos las fumarolas del cono y rios de cenizas que tiene sumida en una neblina parte del resto de la isla.
Menos mal que para cuando se ha levantado viento ya teníamos la isla unas millas por popa, ya me estaba temiendo tener que baldear la cubierta de cenizas, no ha sido así y arribamos a Nevis al ponerse el sol, el fondeadero de la capital tiene un montón de buenas boyas y en una de ellas hemos pasado una noche un poco agitadilla.
Desde aquí nos separamos del Cap's, nosotros nos dirigimos directamente a Saint Maartins y ellos pasarán primero por Eustatia a resolver un tema del Pactor 3.
Salimos prontito, como siempre que vamos de ilegales, sin haber hecho entrada oficial. Dejamos Saint Kitts por babor y hacemos rumbo directo a nuestro objetivo, con un viento de aleta de fuerza 4 que nos hace gozar otras 60 millas de navegación a todo galope, lo extraño del viento es que sea sur, con esto imagino que el fondeadero previo a la entrada al lagoon estará bastante agitadillo.
Lo que me temía, desde un par de millas antes ya veo que solo hay megayates en el fondeadero, así que cambio de rumbo y nos vamos a rodear la isla por el oeste, a la bahía Marigot en la zona francesa, he de recordar que esta isla la parte norte en francesa y la sur Holandesa, aunque las fronteras no están muy claras, al menos para nosotros.
Al día siguiente, tambien tempranito, volvemos a la parte holandesa, hacemos los trámites y accedemos al lagoon, eso si, previo pago de 50 dólares, 30 por el puente levadizo y 20 por estancia en el lagoon hasta una semana, se nota que hemos llegado al imperio de los millonetis,

nada más entrar ya vemos el percal, megayates por todos lados, nosotros al fondeadero donde están nuestros iguales, aunque tambien hay unos cuantos de esloras invisibles, como suelo decir.
La tarde la pasamos neumática arriba, neumática abajo, recorriendo las diferentes marinas y haciendonos composición de lugar donde están los diferentes comercios que nos interesan, aunque visto lo visto, las gangas debían de ser en otros tiempos, parece que siempre llegamos tarde a todos lados.

Tareas propias de mi sexo, hoy toca corte y confección para fabricar la banderita de Nevis

Edda y Koala, luciendo palmito en Deshaies

En la puerta de Pelícano, Deshaies

El volcán Hillis de Monserrat, le damos respeto

El Cap's III frente a la Redonda

Fondeadero en Nevis, decidimos pasar solo la noche fondeados e irnos

Entrada al lagoon de Saint Marteen, el proel Rufino siempre en su sitio, no pierde detalle

Los juguetes caros