Verás, Maria15:
Has sido muy honesta e inteligente al plantear tu trabajo en un foro naútico. A muchos de nosotros nos puede gustar o no el programa para el cual trabajas, y por lo tanto, como espectadores, somos libres en la elección de disfrutarlo o no.
Si consistiera el programa únicamente en el intercambio de madres, podríase pensar, como sugieres, que es una especie de estudio sociológico sobre adaptación de las familias a cambios absurdos de sus miembros.
Pero, no podemos olvidar, que ese cambio contranatural (yo sí he visto el programa y se busca siempre familias con formas de vida y educación absolutamente divergentes) en las composiciones de dos núcleos familiares, se acompaña de una jugosa gratificación económica, además de publicidad que puede facilitar el acceso a otros ingresos en tertulias, programas del corazón, etc.
En consecuencia, no estamos ante un mero programa de estudio sociológico, ni siquiera ante un mero programa de entretenimiento, sino ante un trabajo remunerado para dos familias que publican sus dichas y desdichas a fin de obtener un lucro.
En otra coyuntura económica diferente de la actual, me parecería un "trabajo de la comunidad familiar con contraprestación", y allá cada cual con sus decisiones. Pero en estos momentos de la economía española, puede considerarse un abuso de las televisiones cortas de escrúpulos, que pueden acceder a exhibiciones de familias que jamás lo harían si tuvieran una fuente de ingresos normal (trabajo, p.e.)
Y por cierto, si la sociedad demanda esta clase de programas, quizás sea porque le consuela ver que "hay gente que lo pasa peor que uno", lo cual es bien triste.
Y como lo cortés no quita lo valiente, en la taberna siempre nos encontrarás para unas cañitas.

