Pues eso, que aunque no se prodigue y haga muuuuuuucho que no se le ve el pelo, no por ello vamos a dejar de felicitarlo, ¿no?.
Y aunque ahora mismo no puedo subir el youtube de la niña hortera, prometo editar este post y ponerlo en cuanto tenga oportunidad de subirlo en su honor, mientras tanto, D. Adolfo, sea golfo y aunque sea virtualmente y en la distancia, antes de soplar las velas, oigame cantar...
¡¡¡Y que cuuuuuuuuuuuuuumplas muuuuuuuuuuuuchos máaaaaaaaaaaaaaas!!!
Te echamos de menos, quillo.
