

Pues yo llego, escucho el chifle con el anuncio correspondiente,
subo por la plancha, saludo a la bandera, luego al comandante,
paso revista a la marineria perfectamente formada sobre la cubierta,
luego subo al puente, me siento en el sillón del comandante y doy
orden de zarpar.
Ellos se encargan de todo mientras yo disfruto de una fria cerveza
con unos taquitos de jamón.
Ahhhhhh que bello es navegar.



Saludos
Miahpaih


