Siendo un año sabático querría disfrutarlo bien, y el mejor destino que se me ocurre no es lejano en comparación con otros. Ese primer año (espero que le siguieran más) me dedicaría a descubrir lo mío, , a conocer nuestra andalucía de cabo a rabo, subiría parriba con el buen tiempo, la costa portuguesa, y nuestro norte. Me perdería por las rías, a la ida y a la vuelta del cantábrico, para luego volver a bajar para subir por nuestro levante, sin prisas, de puerto en puerto, cruzar a las islas y volver, disfrutar de mi muy querida tierra catalana, hasta la punta arriba. La costa brava debe ser bonita en invierno. Claro que si aún me sobrara tiempo parte de la costa francesa.
Y digo si me sobrara porque mi conceptode año sabático no es navegar con risas para llegar a un destino, no sería dar la vuelta a españa, sino conocer a fondo lo que pudiera. Quien sabe, es probable que solo conociera una parte chiquitita, porque no tendría fechas establecidas, que me gusta el sitio, estaría hasta que me hartara, que quiero soltar amarras, pues lo mismo. Y en esas me dedicaría a conocer a las gentes de mi país, intentaría no solo conocer las costumbres sino involucrarme en ellas, poder salir con algunos pescadores, ver la actividad de los puertos , sus mares, su gastronomía, sus sus calles... Y cuando el año finalizara podría decir que ya conozco algo más mi costa, mis gentes
Sabéis algo, pensar en estas cosas me alegran el día gris. Tengo toda la vida por delante, no tengo hijos que me aten, ni pareja que me ponga trabas, qué carajo, no es un sueño imposible, ¡ni mucho menos!, puedo hacerlo realidad, con planificación, sin aceleros... supongo que se trata de hacer un balance, que no ha de llevarse como un sacrificio ¿qué me compensa? si me quito un poquito nada más del día a día en unos años podré hacerlo
