Un viejo marino, con su gorra, su loro en el hombro, y su pipa, etc.etc. fue a un bar y pidió un trago.
Mientras estaba sentado tomando su whisky, una jovencita se sentó a su lado. Luego de pedir un trago, se volteó hacia el marino y le preguntó: “¿Es usted un marino de verdad?” A lo que él respondió: “Bueno, he pasado toda mi vida en la mar, navegando por el mundo, así que pienso que sí, que soy un marino de verdad...
Luego de un rato, el marino le pregunta a ella qué era. Ella contestó: “Soy una lesbiana. Me paso todo el día pensando en las mujeres. Apenas me despierto en las mañanas pienso sobre mujeres, cuando como, cuando me ducho, miro TV. Parece que todo me hace pensar en las mujeres”.
Poco después, ella se fue y el marino pidió otro trago. Una pareja se sentó a su lado y le preguntó: “¿Es usted un marino de verdad?” A lo que el respondió: “Siempre pensé que lo era, pero acabo de enterarme de que soy lesbiana”.
Levantado de la vieja taberna...
