Acabo de volver del C. Náutico, donde he pasado un rato inolvidable en compañía de unos cuantos cofrades. Llegué algo tarde cuando ya estaban en la sobremesa (extendida, por cierto

) y al cabo de un rato nos quedamos unos cuantos en el Sureño. No mencionaré nombres pues mi mala memoria me hará quedar como un cretino frente a más de uno/a. Sin embargo no quiero dejar de agradecer a Pámpano y Almiranta su generosidad y hospitalidad en su precioso barco, que me ha dejado maravillado

.
Sabéis que me tenéis a vuestra disposición para lo que os haga falta. Nuevamente gracias por el rato tan agradable que hemos pasado juntos... y que sea hasta muy pronto!!!


