Bueno, yo no digo más. Pero firmo todo, todo, todo.
Lo mejor que tienes es que eres capaz, sin proponértelo, dejar puertas abiertas a una buena y desinteresada amistad. Y por eso, siempre estás presente.
¡Qué diferente sería todo, si supiésemos darnos sin esperar recompensa!.
