Perdona, Marlow, pero no era esa mi intención. No se trata de un planteamiento ultraliberal, en el sentido que hoy se le da al término.
¿O es que no he captado la broma?
Yo, lo único que digo, es que el sufragio universal debe tener unos límites. Hay cosas que no se someten a votación. Por ejemplo una verdad científica (la Evolución) no va a ser o dejar de ser porque lo diga la mayoría.
Un límite que hoy acepta la mayoría son los derechos humanos. No se pueden plantear iniciativas a votación que vayan contra ellos porque acabaríamos con la democracia. No es democráticamente legítimo someter a votación la reimplantación de la monarquía absoluta y decretar que todos los españoles han de ser obligatoriamente católicos.
O que votemos en la taberna que vamos a dar una paliza a todo el que hable bien de los McGregor y Bavarias.
Para que una votación tenga validez deben darse una serie de circunstancias (libertad de los electores, información veraz, respeto a los principios del sistema, etc).
He escrito sólo para aclarar la postura que Marlow, con la mejor intención, no me cabe duda, me había adjudicado, y porque en España, por peculiaridades de nuestra historia (nos acostamos un día en una dictadura y nos levantamos en una democracia "imperfecta") generan cierta confusión.
Y es que por darte el voto, simplemente, no te dan la libertad. También votan en Túnez, en Egipto, en Cuba, en Corea del Norte...
Me callo ya. ¡Vaya bronca me va a meter la tabernera!
Sólo puedo decir en mi defensa antes de ser pasado por la quilla que estamos debatiendo sobre teoría política, no sobre partidismos.
Ya se que no es el objetivo de la taberna.
¿Ponemos un post sobre "Gobierno democrático de embarcaciones"?
Salud
