Os cuento mi proceder:
Salgo de casa con mi uniforme de navegar (una chaquetilla Icepeak color fosforito pero impermeable, transpirable, fina, cómoda y que abriga de sobras).
Llego al barco, saludo a los marineros que ya me conocen solamente de bajar a ver las amarras toooodos los días de mal tiempo que llevamos.
Hasta aquí, sirve lo mismo para salir, que para ir a sentarme en el pantalán.
Abro cofre, abro tambucho, saco la mayor, la trinco en la botavara... tiro el grillete del puro de amura por la borda, bajo a por otro, coloco la driza, bajo a encender el motor, calculo viento, presión lateral, ángulo de las amarras, le doy atrás, salgo a tientas y enfilo la bocana...
Así, menos que más...
