Estimados cofrades, saludos y
Ante todo, agradecer al cofrade Anboro la información sobre la exposición. Lamentablemente, no me será posible el visitarla, pero siempre es bueno enterarse de que existen estas cosas.
Ahora al meollo de la cuestión: Confundir piratas y corsarios está bien para las noticias de los periódicos, pero en este foro deberíamos ser más rigurosos con los términos. Pirata y Corsario no son sinónimos, la forma de actuar no es la misma y las reglas de juego tampoco.
Los sinónimos de pirata, estirando la definición, serían bucanero y filibustero, si bien estas últimas definen piratas de zonas concretas de navegación. Lo que si es igual es, digamos, la profesión. Un pirata es un cab**n con pintas que asalta todo lo que flote y se cruce a su paso, a fin de obtener un botín para su exclusivo disfrute personal, y si las personas embarcadas en la presa no gozan de calidad que justifique un rescate, si hay que matar, se mata. Lo importante es que no queden testigos. No pelea bajo ninguna bandera, ni se somete a ninguna jurisdicción superior. Así, cuando eran capturados, se les administraba jarabe de soga por cualquiera de los estados, fuese cual fuese el que lo hubiese capturado.
Un Corsario es otra cosa, totalmente diferente. El corsario es un combatiente paramilitar legal. Actua bajo una cédula de patente de corso, otorgada por un país, y solamente asalta las naves de los paises que estén en guerra, y mientras dure ésta, con el país que le ha otorgado la patente. Pelean con las reglas de la guerra según la costumbre del momento, apresan la nave enemiga y no matan a los embarcados (la mayor parte de los apresados, si su condición no merecía rescate, acababan como esclavos, pero eso es otro tema, creo) y el botín se reparte de acuerdo con unas reglas establecidas por contrato. En el caso de España, lo primero que se aparta es el llamado "Quinto Real", o sea, que del botín, la quinta parte, se adjudica al Tesoro de la Corona, y el resto se reparte según acuerdo entre el Armador al Corso y su tripulación.
Un corsario, solamente no puede recalar en los puertos de los paises que estén en guerra con el país que lo ha contratado, en el resto de los puertos, recalaban con total tranquilidad, ya que como combatiente legal, tanto en los de su país, como en los neutrales, nadie tenía ninguna "orden de búsqueda" contra él. De hecho, un corsario, hace exactamente lo mismo que un barco de la Armada de un país, su única diferencia es que el armador es un "subcontratado" mediante la "Patente de Corso". Aunque en España generalmente, andar al corso estuvo siempre mal visto, en el resto de las naciones era una actividad profesional totalmente respetada. Incluso algunos corsarios alcanzaron títulos nobiliarios.
Perdonadme la extensión del mensaje, y vayan unas

como desagravio.