Hola Metropolitano:
Yo empecé en los años 80 con una barca de 5 metros viejísima porque no me gustaba la playa pero me encantaba el mar.
No veas cómo la disfruté por el Cabo de Gata, con ella podía ir a calas que no tenían acceso por tierra, toda pa mi, hala!, allí me tumbaba en pelota picada a tomar el sol o cogía piedras bonitas herizos y conchas para mi colección en tarros de cristal, buceaba con el tubo y las aletas, podía elegir mil sitios para bañarme o hacerlo en alta mar, hacía fotos increibles, podía seguir a los delfines y a veces ellos me seguían a mi, pasaban por mi lado decenas de peces voladores y hasta vi alguna tortuga, también me gustaba mucho leer y escribir con tanta tranquilidad... sin ruidos, sin gente, sin contaminación, y con ese aroma a mar... Me llevaba una neverita con fruta, unos filetes de pollo empanados o una tortilla de patatas y bebida fresquita...mmm en la mar todo sabe mejor
Lo que nunca comprendí es cómo había tan poca gente que hiciera lo que yo, ya que el gasto que me suponía estaba al alcance de cualquiera, y sin embargo me sentía la persona más privilegiada del mundo.
Espero que la disfrutes tanto como yo
