Ahora mismo hay barcos a precios verdaderamente ridículos, verdaderas gangas. No sé donde estarán los que se quejaban de los precios de hace dos o tres años, porque según algunos los barcos no se vendían porque los armadores estaban fuera de la realidad y bla, bla, bla y ahora que hay verdaderas gangas los barcos siguen sin venderse, porque el que no compraba antes tampoco compra ahora.
Eso de que los barcos se venden por un precio infinitamente menor no es cierto en todos los casos, lo que pasa es que algunos se creían que eso era regla y cuando daban con uno que les decía que no le interesaba su oferta sin más, se indignaban y como me ocurrió a mí, pues lo ponían a parir públicamente.
Saludos.
