A mi me dió y sigo viva, pero tuve suerte, fue una trasluchada con muy poco viento, patroneaba un amigo y todavía se lo recuerdo. Tengo todavía la cicatriz de la brecha, pero como me dió de refilón, no fue grave. Aunque el susto no te lo quita nadie y desde entonces soy muy pesada con la gente que embarco, digo lo de la botavara 500 veces y de momento no he tenido que lamentar ningún susto. Lo de llevar un casco de montañismo o de bici cuando navegues sola no me parece ninguna tontería y sobretodo chaleco!!
