Añadamos alguna cosa a fin de ir completando cosas y ver si así se anima la gente.
En el post Nº 8 de este hilo, dedicado exclusivamente al trimado, solamente se comentaban las "normas generales", pero evidentemente hay muchas más, como así lo indicaba al final:
Cita:
Originalmente publicado por Atnem
TRIMADO ...
...si queremos sacarle el máximo jugo, el tema es como un baile entre el caña y el trimer. Si lo que queremos es ir tranquilos, cazamos un poco más de lo óptimo y nos relajamos.
Seguiremos…
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Pues sigamos...
Lo dicho en el post que cito, sirve para unas condiciones "normales", o mejor "optimas", pero ¿qué ocurre cuando la cosa no está tan bien (normalillo)?
Veamos pues los ajustes con mucho o poco viento:
Mucho viento
Aunque no lo parezca, esa es la parte más facil.
En primer lugar, hemos de pensar que con un asimétrico (a menos que sea uno especial para castaña llevado por tripus expertas, y aún así), en rumbos cerrados no lo vamos a poder llevar, pues nos va a dar más disgustos que alegrías. Si pensamos en reales de más de p.ej. 18', llevar un rumbo al través o más allá, nos puede hacer el barco ingobernable.
Sin embargo, en rumbos más abiertos puede ser una excelente opción, incluso mejor que un simétrico (a veces) debido a su mejor estabilidad. Con el tangón lo podremos sacar y orientar perfectamente. Como en el caso del simétrico, para aplanarlo, habremos de subir la amura, etc.
La gran ventaja aquí de un asimétrico (como en casi todas las posibilidades, salen de su corte: dado que la bolsa está desviada hacia el gratil, empuja más hacia adelante. En el simétrico, la bolsa está en el medio, por lo que a menos que lo llevemos centrado en crujía (no conveniente con mucho viento), siempre tendremos una fuerza enorme que tira "estúpidamente" hacia sotavento, lo cual (además de perderse), hace escorar el barco y facilitar que se vaya de orzada.
En un asimétrico, si sacamos su puño de amura 30 - 40º, tendremos todo el empuje de la vela prácticamente encima de crujía utilizando la vela como un simétrico (por empuje), no como es el normal funcionamiento del asimétrico.
Poco viento
Aquí es el reino de esa vela y lo que ha hecho popularizarla en las grandes competiciones.
En ese caso, lo que manda es el aparente, por lo que se tiene que buscar un rumbo (y mantenerlo) en el que se genere dicho aparente. Si normalmente se dice que la información entre caña y trimer ha de ser fluida, aquí han de ser un solo uno. En resumen, el cña solamente podrá caer lo que la vela le permita. Obstinarse en llevar un rumbo más directo es tirarse al precipicio.
La vela se ha de llevar lo más embolsada posible. El puño de amura, deberá ir bajito, pero a la que ya no podamos ceñir más con ella, si queremos ir un poco más allá, deberemos hacer lo contrario, a fin de afinar el gratil y tener un perfil más plano (más o menos lo mismo que ocurre con una mayor). Sin embargo en esas condiciones, veremos que somos capaces de ganar mucho barlovento a una velocidad impensable para el viento que hay.
De momento lo dejams ahí. Veamos quien se anima...