Buenas a todos.
El domingo pasado puse por primera vez el spi en solitario en regata.
El viento entraba a un descuartelar y poco a poco fue rolando más hacia el través, entre 6 y 8 nudos, si no recuerdo mal. El resto de la flota, tripus más numerosas, spi arriba.
Lo que me costó decidirme ponerlo: empiezas a hacer cábalas (con el curro que me llevará la maniobra yo solito, como para que a los 10 minutos me vuelva a rolar a proa del través)
Al final no me quedó más remedio que izarlo, pues me estaba quedando solo en el pelotón de cola (mi posición habitual

, cualquier clasificación que no sea el último, para mi, es una victoria; este domingo volví a salir derrotado


).
Todo salió perfecto, el barco arrancó de nuevo y a navegar.
La nube de la duda volvió a aparecer sobre mi barquito y yo: la arriada, disparo braza o no.
En solitario, me pareció demasiado difícil ir a proa a disparar y correr al tambucho para recogerlo.
Decidí no disparar y procedí de la siguiente manera:
Con el spi medio desventado ya por el génova, en una mano la escota con la que lo recuperaría, la braza preparada para en caso de necesidad poder soltarla rápido (maneta del winche quitada y sólo una vuelta), y con la otra mano abririía el stopper de la driza y abajo.
La maniobra salió más que aceptable.
Estuve pensando en la posibilidad que se ha dicho en este hilo, de que, sin disparar braza del puño de amura, no recogiera a tiempo y se me fuera al agua; así estaría arrastrando una enorme bolsa llena de agua.
¿Podría ser una solución, una vez el spi en el agua, dejar en banda la braza, y que esta se fuera toda al agua para liberar la vela de tensión y poder vaciarla?
Vaya tocho me ha salido sin querelo.
Gracias.
