Muchas veces, ya no recuerdo el número y en distintas ocasiones.
Lo peor no es caerse al agua, si no como te caes, entre dos barcos, entre amarras, de mala postura.
La última que recuerdo, me sentí Peter Sellers, llegué a caerme tres veces seguidas. Uno de esos días que mejor era haberse quedado en la cama.
Si es cierto que cada vez poco más cuidado y me caigo con más elegancia.
Voy a por cafelito, el que quiera que se apunte.
