Sólo una vez:
En el puerto de Palma, llegando de madrugada al amarre, ya con la popa metida entre los dos barcos quise "colocarla" apoyándome en la regala del velero de babor... que, previsiblemente, se empezo a separar hasta que en una postura de equilibrio díficil decidí que, ya puestos, me caía...
En otra ocasión me quedé colgado de una barandilla del muelle

y una vez una chica me tiró a una fuente...

pero serían
hilo aparte...
