Ferdy nos comunica que hasta el 11 de Abril no puede regresar por motivos personales asi que decidimos dar el salto a Bonaire pasando por el Archipiélago de las Aves, de Barlovento y Sotavento.
Aquí paramos para dividir el viaje a Bonaire y de paso conocer este sitio que nos parece fantástico, dos días en Barlovento donde buceamos, pescamos, recorremos la poca tierra visitable y es donde dejamos una piedra con nuestros nombres y el del barco.
Rincon donde se dejan las piedras escritas.
Isla Ramon en Sotavento, la de nuestros amigos.
De aquí a las de sotavento, el fondeo es más abierto, pero el sitio a mí me gusta muchísimo más, conocemos a tres pescadores de langostas que viven aquí la temporada de pesca en lo que ellos llaman su ranchito, que no es otra cosa que cuatro tablas con unas uralitas y un fogón para cocinar.
Hacemos la suficiente amistad para invitarlos a cenar, ellos cenan a las cinco de la tarde porque aquí se vive con la luz del día, al no haber luz eléctrica, asi que preparamos unas alubias con chorizo y unas albóndigas de cerdo y con dos botellas de vino nos vamos para el ranchito, ellos están hartos de pescado, llevamos platos, cubiertos y demás porque ellos no tienen, no los necesitan , parece ser que se apañan de maravilla con las cuatro cosas que poseen, les encanta y prometen que a nuestra vuelta serán ellos los que preparen la cena.
Nos explican donde bucear y pescar y nos despedimos con la idea de regresar al cabo de unos cinco días y traerles alguna cosilla de Bonaire, algo de tabaco, queso y algún licor.
Salud y
