
para todos, creo que cuando se nace es como una lotería, a unos les toca nacer en un país tercermundista, a otros en el primer mundo, unos en familias adineradas, otros en familias pobres, creo que no hay que culpar a nadie por ello, quizás esos niños que están trabajando disfrutan más de algo simple que nosotros de un capricho carísimo, ya se sabe, no es mas feliz el que más tiene si no el que menos necesita. No hay que culpar ni a la niña que da la vuelta al mundo ni a esos niños trabajando duro, simplemente a cada uno el destino le ha puesto ahí y no podemos evitarlo. Saludos.