Humberto, el holandés errante, me contaba, que en mares de riesgo radical islámico, llevaba abierto el corán y unos versículos enmarcados que los sabe recitar en árabe.
En una ocasión, le subieron,al parecer, unos fascinerosos y viendolo rubio de hojos azules, no se creyeron que le interesaba el corán. Al recitar los versos enmarcados, los "presuntos" piratas se fueron.
A humberto lo juzgo capaz de todo, en estos mares, y si no es verdad por lo menos es una buena historia.
caipirinhas, mientras no asaltan...
