

Gracias a todos por vuestras aportaciones.
Olvidé decir que recientemente cambié la driza de la mayor, por otra de menor diámetro, ya que la primera era demasiado gruesa y costaba mucho izarla al tener demasiado rozamiento en el stopper. El cambio se realizó sin ninguna dificultad, o sea, que la hice pasar literalmente con dos dedos y creo que la polea está en perfectas condiciones, pues admitió el nuevo cabo sin ninguna "queja".
Los patines dudo que sean los culpables, ya que tirando de la vela, ésta baja sin dificultad.
Pregunta: podría ser que los reenvíos a la bañera forzasen demasiado la driza, y actuaran de freno? Pero, por otra parte, también deberían forzar, -o incluso más- la maniobra de izado, ¿O no?
Disculpad mi ignorancia, pero ¿la vela debería bajar solamente por su propio peso? Es que igual estoy equivocado
Gracias y birras


