¡Qué asco! ¿por qué hay que lamerle la piel al amante después de una noche apasionada?



Si acaso antes.
POLEN: Elige un cofrade y sin pedir permiso, pégate un findesemana de navegación hasta que te jartes en su barco, y cuando se te pase verás el vaso medio lleno. A tí lo que te pasa es que has perdido la referencia debido a una minicatastrofe tras otra. A partir de tres minicatástrofes ya hablamos de catastrofostias, y con tres de esas empiezas a dudar entre la mar y la agricultura.... Vuelve al mar aunque sea en el barco de un amigo.
¡Y ojo con los lametones!