Vale, entonces sólo me falta hacerme con el arnés en una tienda de montañismo, llamar algún amiguete que me eche una mano con la driza y tener una segunda sujeción por seguridad, menos mal porque la verdad es que no tenía ni idea del tema, como para matarme al primer intento...estaba hasta dispuesto a practicar con un pino en el jardín de casa, una farola o algo similar, imagínate.

Thank you!