Un fuerte abrazo a los dos, Angel y Marìa, ( ... a Rufino, lo dejamos entretenido con los cocos caidos, que ya se las apaña bien ).
Siento que la historia tome estos derroteros, porque estas deciciones a todos nos apretan el corazón, pero nadie las puede tomar mejor que ustedes, y sólo me cabe desearles lo mejor a cada uno.
Para lo que quieran siempre .
