Yo sí perdí el control una vez, pero era un chaval. Bajando de Menorca a Portocolom con maretón del norte, pasamos el cabo de la bocana del puerto, giramos para entrar, y cuando vi las olas que enfrentaba me asusté. Yo llevaba la caña, pero se la cedí a mi padre. Me entró el pánico, creía que no entrábamos y nos estrellábamos. Recuerdo que lloré. También recuerdo lo que comí despues de aquella. Tendría 16 años como mucho.
En las gordas que me he comido siendo el patrón no he tenido miedo que me dominara, pero sí he sentido miedo por la gente que dependía de mí. He corrido dos veces. Volviendo de Cerdeña (lo cuento en un derrotero) era el único que sabía. Y lo que más respeto me daba era la responsabilidad de saber que si a mí me pasaba algo... Para mí cambia mucho si tienes apoyo.
Creo que cuando se pone feo eres consciente de que lo que separa una catástrofe de un susto es solo lo bien que tripules el barco. Y el instinto de supervivencia es una gran cosa.
