Gracias DUDU, es interesante (me apunto la idea de estampar a un muchacho contra la amura -no para bautizar al barco que ya está bautizado, sino como confirmación- que de vez en cuando me acompaña cada uno

). Lo único que no me cuadra es lo que dices (o transcribes)de que era una forma de bautismo en la que se le daba un nombre al barco "que no debe ser cambiado nunca, bajo pena de convertirlos en buques malditos". Yo había oído que esa fue una superstición "inducida" por los marineros españoles: ante la costumbre de los piratas de cambiar constantemente el nombre y pintura de sus barcos, para evitar ser reconocidos, los marinos españoles habrían empezado (en tabernas como ésta) a esparcir el rumor, cuando un barco desaparecía, de que era porque le habían cambiado el nombre...

. Doctores tiene la taberna que nos lo aclararan... mientras tanto, invito a una ronda

