Vaya hombre, un año sin tocar pared... pues que sepas que me das envidia, pues yo llevo ya unos cuántos años. Y no es que me falten ganas, aunque ya no estaré en forma... pero ya me gustaría. Pero al trasladarme a vivir a Irun perdí el contacto con la gente y se fue quedando atrás.
El otro día subí al palo y era la primera vez en 6 o 7 años que me plantaba el arnés.
Al abrir la mochila lo primero fue recuperar el olor característico del material de escala y ya se me pusieron las pilas. Luego comenzó la música, sí, el tintineo de los mosquetones, el ocho etc... el tacto de los pies de gato olvidados (por supuesto no me los puse, pero me tentó...), así
que al fin y al cabo disfruté hasta subiendo al palo.
Tú no te dejes y sigue escalando, y navegando...
Por cierto, al final hoy el día me ha salido rana y no he podido hacer ná de ná...
Sólo me quedan unas birras virtuales
