"Entonces [Dios] expulsó al hombre del jardín de Edén, para que trabajara la tierra de la que había sido sacado. Y después de expulsar al hombre, puso al oriente del jardín de Edén a los querubines y la llama de la espada zigzagueante, para custodiar el acceso al árbol de la vida."
Por un lado, cualquier tipo de lucha contra ese castigo es (subconscientemente) herejía. Todo grupo que se salga de la norma establecida lo primero que debería hacer es abandonar cualquier concepto religioso (en el sentido primitivo de la palabra). Para eso el individuo moderno no está preparado y menos si se tiene que integrar en un grupo.
Por otro lado, estudiando el estado actual de las teorías políticas, sabemos que las sociedades que niegan al individuo en favor de la comuna y suprimen la religión en pro de la sociedad están condenadas al fracaso por ser vulnerables al ataque, justamente, de determinados individuos.
En consecuencia, una comuna como la propuesta no tendría éxito debido a los vicios más inherentes al hombre, casualmente, descritos de una forma inmejorable por la religión: lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia, es decir, los siete pecados capitales (que podréis observar claramente después de la regata en el "village"



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