Bueno, pues como os iba contando, estaba toda la tripulación con puestos asignados. Peeero, eso no quiere decir que hiciéramos las maniobras bien, es más, las hacíamos bastante mal, y no por mí, que yo me cambiaba de banda con una agilidad que ya quisieran muchas tripusoles, ya no sentía las piernas ni las posaderas, asi que podría haber hecho tres mil bordos más si hubiera hecho falta.
El primer bordo no se acompañó de sutiles comentarios del Patrón, simplemente ni nos miraba, yo creo que quería llegar a meta aunque fuera en último lugar... El segundo, ya fue con un ligero "¡¡¡VAMOOOOS!!! ¡¡¡VAMOOOOOS!!!" muy motivador. El tercero y sucesivos ochenta y dos se corearon con amables palabras como "VAAAAMOOOOOOOOSSSSS, QUE NOS PARAMOOOOOOOOOS, JOOOOOOO....EEEEEEERRR, COMO NO NOS PONGAMOS LAS PILAS NO LLEGAMOS HASTA MAÑAAAAAAANA, CAGOOOOOOO EN LA .............., NOS ADELANTAN TOOOOOOODOSSSSS, ¿¿¿PERO NO OS DÁIS CUENTAAAAA????, HAY QUE ESPABILAAAAAAAARRRR, QUE NOS DORMIIIIIIIMOOOOOS" ... y otras lindezas parecidas que he preferido omitir por respeto a la audencia. Pero somos marineros duros y aguerridos y estas palabras, en lugar de hacernos decaer, nos motivaban...
Estos son algunos momentos de las maniobras (durante las cuales mi intervención fue determinante, como podéis observar... siempre estratégicamente colocada y preparada) :
Pobrecitos los asistentes de... winche... lo que curraron... Capitán Ron, después de esta experiencia, está escribiendo varios libros: uno autobiográfico, "El winche y yo", uno de autoayuda "cómo trabajar con un winche y no morir en el intento" y otro de karma y meditación "el winche y la madre que lo parió"...
Decidí compensar las sutilezas de mi Patrón cuando íbamos por el bordo número 43 y aquello no tenía pinta de cambiar... a mejor... Es decir, lo seguíamos haciendo igual de mal. Empecé a gritar "¡¡venga, que el siguiente va a salir perfecto!!"... y no fue así... como era de esperar... ni el siguiente, ni el siguiente... Pero yo seguía dando ánimos y gritando mientras recibía las miradas asesinas desde el puesto de mando...
Hombre, igual exagero un poco, quizá de 75, dos salieron de aprobado...
Y fueron esos dos los que nos salvaron el puesto, porque algunos de los barcos que nos acompañaban incluso llegaron a ovacionarnos, evidentemente porque no oían los gritos del Patrón... Y a alguno incluso llegamos a rebasar... Os adjunto fotos de algunos barcos que estaban cerca de nosotros... y que llegaron antes, algunos eran de mayor eslora y, por lo tanto, con más rating ...
Sólo por ver navegar a estos maravillosos barcos, ya mereció la pena la experiencia... Me pregunto si nosotros lo haríamos igual de bien que ellos...


Y si después de contaros todo esto, os preguntáis cómo es posible que acabáramos en la posición que obtuvimos, seguramente esta foto os ayude a entenderlo:
Porque sin duda alguna, fue él el que ganó la Regata, por su experiencia, sus conocimientos, su dedicación, robándole horas al sueño y al cansancio, creciéndose con el frío y la adversidad... y nosotros sólo le echamos una manita, seguramente para hacerle sonreír... Gracias Patrón,

Has tenido la gran suerte de formar parte de un capítulo de mi vida JAJAJAJAJAJA...
Cofrades, ya sólo queda la entrega de trofeos y la fiesta fin de Regata, pero es poca cosa y necesito permiso para ilustrar con fotos, quizá, un pelín comprometidas... Aunque es probable que no queráis que os siga pegando el rollo...
