Panorama Desde El Puente
Buenas noches, dias..,por la hora que es.
Tenia este texto para publicarlo en mi blog, www.retoalavida.com pero, en agradecimiento a la respuesta que tuvo mi anterior hilo donde publique otro texto del blog que ya llevaba alli mucho tiempo, he pensado colgarlo primero aqui, en la Taberna, y ya mañana o pasado lo subire a mi blog, alli ya con las fotos que lo ilustran.
Llevo muchos dias sin poder escribir y no he podido responder aun y agradecer como quisiera las respuestas a ese anterior hilo, cosa que hare en cuanto pueda.
Un saludo y muchas gracias.
Leviathan.
PANORAMA DESDE EL PUENTE
Hoy es un día cualquiera de Abril, entre semana, no es festivo. Yo estoy trabajando en el varadero, terminando de lijar en el barco de mi amigo Pedro, a ratos en el mío. He subido a su barco a comer algo y descansar un rato y cuando termino salgo a cubierta a fumar un cigarrillo y me siento allí, en el puente. A cuatro metros sobre el suelo tengo ante mí completa la explanada de este varadero, ahora mismo repleta de barcos, casi todos veleros, y también llena de actividad.
De Izquierda a derecha, uno, dos, tres, cuatro, hasta siete barcos cuento donde se esta trabajando ahora mismo. En uno están lijando el casco, en dos ya están dando la patente, en otro velero se afanan puliendo la obra muerta, aquellos están a vueltas con la hélice, otros en cubierta y al final de la explanada, bajo una enorme y lujosa motora de 45 pies se afanan dos, dando patente uno y repasando el cintón la otra. Ya he dicho que casi todos son veleros, más bien grandes pero no demasiado, 37, 38, 40 pies como mucho, aunque con apariencia de uso oceánico casi todos; ya sabemos, con su radar, sus generadores eólicos, sus placas solares y su piloto de viento.
Choca lo de la motora, sé que es un barco caro. Entre los veleros hay un poco de todo, desde un artefacto, porque ya casi no tiene forma de barco, de ferrocemento hasta los” nauticats”, uno muy nuevo y el otro ya viejo pero impecable, algún HR, y bastantes más generalistas Beneteau y Janneau, un precioso Nicholson 31, bueno, muchas cosas, pero en general más bien bueno y cuidado.
A los pocos minutos ya hay mas barcos con gente trabajando en ellos.
¿Y qué tiene de particular lo que acabo de describir? Estamos a mediados de abril, el varadero lleno, llega el buen tiempo y los barcos se ponen a punto. ¿Qué hay de raro?
Pues sí, hay algo extraño.
Como ya pasan de las tres se va iniciando actividad en otros barcos en los que hasta hace un momento no trabajaba nadie. Aquí llegan furgonetas y las figuras que pululan por debajo visten buzos de tela con anagramas. En este caso se trata en su mayoría de motoras, alguna bastante pequeña en relación al despliegue de uniformados y logística que la rodea. Otro denominador común; ahora observo que estos barcos llevan todos matricula, 7ª TA, 6ª CA, 7ª BA etc.
¡Los otros no!, Es verdad! Ninguno lleva matricula. Tan solo el nombre, y en bastantes, bajo el nombre, el de un puerto.
Y bajo estos últimos, donde la matricula esta reemplazada por la inscripción de sus puertos de origen, Southtampton, Cowes, ect, los que se afanan allí visten buzos de usar y tirar, en ocasiones unos vaqueros viejos y una raída camisa, trabajan dos por cada barco, son un hombre y una mujer casi siempre, bastante mayores algunos, otros diría que muy mayores, septuagenarios aunque sorprendentemente agiles subiendo y bajando por escaleras y andamios, lijando paciente pero concienzudamente las carenas de sus veleros, puliendo hélices y candeleros. Los de la enorme y lujosa motora también son una pareja, aunque algo más joven. También lijan y pintan los dos.
Cuando estoy abajo en la explanada, cuando voy a lavarme, cuando yendo y viniendo del pueblo recorro con la bicicleta los pantalanes me cruzo con ellos, me los encuentro, me sonríen amables pero también cómplices, hablamos de sus barcos y sus faenas, me los enseñan orgullosos. Me cuentan que hace muchos años, porque ya son, como decía antes, bastante mayores, también tuvieron un barco incluso más pequeño y viejo que el mío, y luego otro, y otro.
Marina Sant Carles es una empresa Inglesa. Como aquí, allí se permite a los armadores trabajar en sus barcos. Hay muchos ingleses aquí pues. También hay españoles, aunque te sonríen menos, sobre todo conforme se van superando en eslora. Pero es de comprender; los grandes tamaños conllevan gran responsabilidad, y el gesto hermético, la concentración preservada por las ineludibles gafas de sol y la ausencia de concesiones gratuitas al contacto humano inútil e improbablemente fructífero deben de ser obligaciones connaturales al gobierno de estas grandes unidades.
También hay españoles mucho menos “responsables”, algunos de ellos zaragozanos, otros, catalanes, capaces incluso de saludar a cualquiera sin haber tomado la precaución de averiguar a quien se dirigían, que clase de embarcación habría detrás de ese desconocido armador, como la tendría de grande.
Insensatos hasta el punto de invitar a una cerveza en su barco al primero que ven paseando por allí, que les pide una herramienta o les saluda al pasar, sin considerar tan siquiera la posibilidad de que se trate de un intruso, de algún curioso que se ha colado sin tarjeta y deambula por allí mirando codicioso y anhelante, con los ojos golosos de un niño, el fastuoso e imponente festín de blancas proas maniatadas.
Y hasta algún degenerado hay, incapaz de contener sus pasiones para sí y los de su círculo, que abandonándose a un peligroso proselitismo es capaz incluso de invitarlos a navegar.
¡Qué gente¡ Y es que tiene que haber de todo.
¿Y estos ingleses? ¿Qué les pasa? ¿Es que se han vuelto locos estos ingleses?
Me sonríen, me saludan, me enseñan sus barcos y me cuentan su vida, me dejan la sal..
Me conocen, han visto mi barco, mi furgoneta… Me saben español y pobre. Navegamos.
¿Será la Mar?
No quiero hacer conjeturas, no quiero opinar. Solo contar lo que veo, desde aquí arriba.
Este panorama desde el puente.
Luis Miranda.
Varadero de Sant Carles Marina. San Carlos de la Rápita a 16 de Abril de 2010.
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