Impresionante, pues eso, lo que dice el amigo, 44 nudos y con cuatro rizos...
Aún así, dejadme con un pequeño velerito, donde quepamos mi piloto y yo, donde podamos NAVEGAR sin prisas y sin destino, y que si me caigo al agua, no tengo que preocuparme de, en el mejor de los casos, romperme la crisma.
Lubricar que se viene el calorcilo
