Hola Leandro.
Me ha hecho gracia leer tu correo porque me a mí me pasó lo mismo salvo que mis hijos ya eran adolescentes y el acojone podríamos decir que se reducía un 20%.
Yo también tenía experiencia en vela ligera y me había pasado de todo. Aunque no se valore mucho este dato, te diría que para mí ha sido fundamental para el manejo de un crucero, le coges el tranquillo en un momento aunque las respuestas sean más lentas pero eso sí ¡no vuelcas!


¿Qué hice yo? Muy sencillo. Como no conocía a nadie con un crucero, llamé a la escuela donde había estudiado el PER y me pusieron en contacto con Julio, un experimentado patrón que tenía dos barcos, uno en el pantano de San Juan y otro en Torrevieja. Estuve dando clases con él en el pantano (vivo en Madrid) y ¡qué clases! ¡qué maravilla! Pasábamos todo el día y entre bordo y bordo no paraba de hacerle preguntas de todo tipo. Un día nos fuimos a Torrevieja y tuve mi primera salida en el mar con un crucero ¡otra maravilla! Le tengo que agradecer lo mucho que me enseñó, creo que han sido las clases más baratas que he pagado en mi vida. Hace años que no sé nada de él pero si alguien le conoce en este foro, por favor, que le envíe un fuerte abrazo.
Te lo han dicho muchos cofrades: búscate un profesor, no pares de preguntarle todo, todo, todo y ánimo que sólo se aprende saliendo a navegar.
Sólo un pequeño consejo que me parece importante. En el mar no te puedes programar con fechas cerradas porque tienes una boda, tienes que tener en cuenta que el tiempo puede que no te deje salir de la bahía de San Antonio y entonces cometas el error de correr riesgos innecesarios.
Repasa los consejos que te han dado los cofrades que han sido muchos y muy buenos.


