La vela flameará como una condenada al ceñir.
Al oscilar entre portar y no portar toda la jargia
estará sometida a esfuerzos importantes.
Hasta puede ser peligroso.
Si sube el viento
te resultará imposible tomar un rizo (si lo tienes).
En trés palabras: NO LO HAGAS.
Es preferible gastarse un minuto más en preparar bién el barco
que lamentar una rotura en el agua.
Con una persona tirando de la driza mientras otra
va poniendo la vela por en carril para que no se atasque apenas notarás el cambio. Yo lo hacía así con el 420.

