La verdad es que la idea de compartir un barco es genial, gastos compartidos y hay tiempo suficiente para aprovecharlo todos, pero no siempre sale bien. Yo empecé compartiendo barco con dos amigos, pero nuestras prioridades eran distintas y discutíamos sobre el mantenimiento y la reparaciones e inversiones que merecía la pena hacer.
Al final les vendí mi parte para seguir teniendo a mis dos amigos

y el resultado de la experiencia ha sido genial a pesar de tener que vender mi parte al final. He aprendido mucho y me ha ayudado a lanzarme en la compra de un barco por mi cuenta.
Así que recomiendo intentarlo, dejarlo todo muy claro y por escrito. Aunque pienso que puede ir mejor con personas que no sean amigos, porque no hay el componente emocional.
Buena suerte!!!