Una vez que se fué nuestro encantador juanitu, se imponia una exaustiva inspección marineril antes de zarpar para tierras desconocidas
primero el botiquin, manmaaaaaa mia que botiquin
no digo nada de aramrios, mantelerias , vagillas y demas equipamiento, por lo que y tras un vistacito a la carta de la zona por parte de Pilar
y unos cursos intensivos de pequeños conceptos muy necesarios para ser tripulante en el levante,v.g:cómo doblar las bolsas.
y tras dejar atras la bella embarcación que adorna la bocana
y mientras alguna cofrade aprovecha para echar un sueñecito, para reponer las carencias dejadas por una noche un poco mas larga que lo deseado,
los demás izamos y trimamos velas rumbo a lo desconocido

( Santa Pola

) y una menda trata de conseguir a la caña escuchar ese agradable ruido de la ola
las nubes no pueden estar mas bellas
