Tu has fotografiado estos días el mar y yo las piedras. Aunque mi máquinita no se puede comparar con la tuya, Fari, y la fotógrafa tampoco. A las pruebas me remito.
O las desmocho...
O les sobra suelo y gente extraña...
O el violento contraluz quema el cielo neblinoso.
Pero es difícil perder los malos hábitos.
