Independientemente de lo que a algunos seguros les cuesta "rascarse el bolsillo" (que los hay, y muchos), también es verdad que muchas veces el problema radica en el desconocimiento por nuestra parte de qué tenemos contratado.
Lo dicho, es extensible a cualquier tipo de seguro: Barco, coche, multirriesgo hogar, etc...
¿Cuantos de nosotros, a la hora de la contratación, planteamos al asegurador una detallada batería de preguntas sobre las coberturas?. En muchas ocasiones damos las cosas "por supuestas" y luego pasa lo que pasa.
Yo, por ejemplo, no hace mucho tuve una rotura de mayor en un día de bastante viento ocasionada, seguramente, por una no muy ortodoxa maniobra mía en una fuerte racha que cargó "de sopetón". Di parte al seguro y la respuesta fue que NO SE CUBRÍAN LOS DAÑOS POR GOLPE DE VIENTO (joder, mi barco es un velero), que si llega a ser un golpe de mar los daños habrían sido atendidos. Leí el condicionado y...ahí estaba...perfectamente descrito. ¡A tragar!. Eso si, para la próxima...he aprendido cómo tengo que enfocar el parte.
Moraleja: Haced una crítica revisión de coberturas e incluir (apechugando con la subida de prima) aquellas que considerándolas importantes, no estén contempladas.
(Jejeje. "Consejos vendo y para mi no tengo")
Saludos.
Jon.
