Bueno bueno, que conste que esta vez estoy haciendo trampa. Se me olvidó ponerlo, que tenía pensado hacerle un reconocimiento público, y es que el pintor no soy yo, resulta que mi padre, y abuelo lógicamente del final destinatario del barquito es el que lo está pintando, porque aunque lo suyo es la brocha fina (
http://www.siemprenorte.com/A.Blanco/ por si quereis ver algo de lo que hace en sus ratos libres) pues la gorda tampoco se le da mal. Y se ofreció voluntario, así que...

Pa la pintura me fio mucho más de él que de mí mismo (bueno, y pal resto también, pero no quería abusar aparte de que quiero aprender yo a hacer las cosas) El tiempo que puedo emplear son los días que no tengo algún curro extra después de comer y antes de volver al tajo (vamos, de tres a cuatro de la tarde, una hora al día). Pero mira por dónde, ayer estuvo él pintando y yo me fui de paseo para intentar bajar el colesterol de marras...

que ya puse en otro hilo...
Pues eso, que desde aquí, muchas

a los abuelos que tan bien cuidan de los nietos, de los hijos y encima pintan lo que tengan que pintar..