Oh, amable caballero! Pagábale yo gustosamente el café con hielo y lo que fuera porque no se equivocara usted y no tuviera yo hecha una escabechina dentro de mi tan amadísimo motorcillo.

Jo, si lo que sobran en esta Taberna son consejos y políglotas.

La verdad, ya no estoy tan preocupado, pero no puedo decir que las tenga todas conmigo con el dichoso cabeceo.
Gracias a todos por la colaboración y ahora tomaos un cafetín con hielo, gotas,... que pago yo.
Voy a ver si encuentro una junta de culaten y algo por ahí alante.

