Cita:
Originalmente publicado por ivanlc
Según la legislación (me la estoy chupando para pasar el PY)
tenemos
Primer caso:
Hay peligro para las vidas en la embarcación (ej. hundimiento)
Es obligatorio salvar vidas y no se cobra por ello.
Segundo caso: Salvamento voluntario
Peligra la embarcación.
Se cobra por ello (por acuerdo o contrato o lo que dicta el Tribunal Marítimo Central).
Debe haber salvamento y resultado util para poder cobrar.
Después de deducir los gastos y indemnización para el armador: - 1/3 de la remuneraciónpara el armador
- 2/3 de la remuneración para la tripulación
Tercer caso: Remolque en la mar
No hay peligro inminente para la embarcación.
Se cobra por ello pero en menor cuantía que el segundo caso
(por acuerdo o contrato o lo que dicta el Tribunal Marítimo Central). - 2/3 de la remuneración para el armador
- 1/3 de la remuneración para la tripulación
Ahora que hablen los expertos y los que hayan pasado
por esta faena. Yo he remolcado a uno frente al puerto (3 caso)
pero no he cobrado por ello!!
No lo he pedido pero tampoco me han invitado a unas  
reales. La próxima vez les cobro!!
 
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Un saludo y barra libre hasta el amanecer. Hace poco que estoy en este foro pero en una autentica gozada. A mi me ha pasado como tu tercer caso que pudo haber sido tragico y afortunadamente salió bien. Ocurrió en la Ria de Vigo, me encontraba amarrado en una batea pescando cuando escucho por el canal 16 al solicitud de Mede Mede varias veces. Instintivamente tiré a un lado las cañas de pesca y presté toda la atención a la emisora. Los que conoceis la Ria sabeis que en la orilla Norte Zona de Cangas hay unos bajos conocidos por los Castros de Barra, a una distancia de unos 300 m de la orilla, que en baja mar acentuada casi velan, y una motora de de 8 metros pasó a toda pastilla por encima dando un salto impresionante según relato del patrón, dejando media cola atras. Habia una leve brisa del sudoeste que rapidamente empujaba la embarcación a las piedras y había mar de fondo. Me percaté de que estaba relativamente cerca ( milla aprox.) y me encuentro con dos tripulantes con los chalecos puestos y en la proa del barco, dispuestos a lanzarse al agua de un momento a otro presas de un gran nerviosismo. Conmigo estaba mi mujer que también sabe el manejo del barco y como dada proximidad del otro barco a las piedras, acercarme mas que a 50 metros sin riesgo de tocar yo tambíen en las piedras, así que, cogía las aletas, me até un cabo largo a la cintura y nadé hacia el barco averiado mientras mi mujer mantenía mi barco en posición y a distancia prudencial. Les pasé el extremo del cabo que amarraron a la cornamusa, me separé un poco de los barcos y mi mujer sacó los barco hasta una zona segura. Ambos permenecen en el pulpito de proa sin moverse. Les pregunto si tienen via de agua y me contestan que no saben ni piensan averiguarlo, por lo que, aprovechando que estaba en el agua con gafas y aletas, inspeccioné la obra viva comprobando que tenía rozaduras pero no habia daños de importancia excepto la cola que se habiá dejado atrás. A todo esto, mientras y estaba en el agua, mi mujer iba informando de la situación a la estación costera de Vigo-Radio que obviamente había recibido la demanda de ayuda y que, al comprobar que la situación estaba controlada y no había personas heridas, no envió nigun barco de salvamento, si bien estaban y preparados para salir ante cualquier contratiempo. Les dimos remolque hasta su puerto base, a unas 4 millas de distancia y una vez amarrados en su plaza, nos ofrecieron pagar el rescate. Me negué ya que se trata de un servicio humanitario que mañana me puede pasar a mi pero insistieron que finalmente les facilité mi dirección y tlf. Esto ocurrió hace unos 8 años y hoy es el dia que aún no recibí ni una llamada de agredecimiento. No me importó en absoluto. La satisfacción personal que me quedó, aun hoy es motivo de orgullo y haría mil veces lo mismo si la situación se lo requiriese, porque mañana puedo ser yo quien esté en situación de apuro y no se me olvida la expresión de pánico que se dibujaba en las caras cuando llegúe a socorrerlos. Bueno pido disculpas por el tocho pero es que me lo has puesto a güevo para contaros mi experiencia y que a cualquiera no puede pasar. Paz y buena proa.
