Cita:
Originalmente publicado por ivanlc
Hay que abrir otro hilo titulado
"Marineros que aguantan el mal tiempo y los que nunca lo harán"
y tener un indice MAPSTIX (Mental And Physical Stability Index).
  
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Bien visto, bien visto, cofrade.
Algunos estamos convencidos (muy a nuestro pesar) de que, independientemente del stix y la categoría de diseño, nuestros barcos aguantarían más que nosotros. Recuerdo un fantástico artículo del cofrade guillermogefael, en el que, más o menos, viene a indicar que "los barcos deben estar diseñados para cuidar de sus patrones cuando estos ya no pueden cuidar de ellos".
Reconozco que no he leído completamente el hilo, por lo que pido disculpas si me salgo de la línea, pero, hay una cosa que para mí es importante si nos atenemos sólo a la legalidad, y es la categoría otorgada administrativamente versus la realidad del diseño y su ejecución.
Por cálculos, mi barco, de menos de 7 m. reales, siempre me había dado un stix superior a 23, con lo que, teóricamente, debería, o al menos podría, haber salido del astillero con categoría B. Sin embargo tiene categoría C. Constructivamente lo he revisado meticulosamente siguiendo criterios exigentes, y siempre me ha confirmado su aparente solvencia mecánica y su solidez en general.
Se trata de un barco de 2005 que no ha variado un ápice su esquema estructural y en el que su ejecución, en teoría, tampoco ha variado. Si acaso, hoy en día se hace más en serie que cuando lo compré.
Pues bien, desde 2006, sale de astillero con categoría B. En cuanto me enteré decidí cambiarlo, lo que no me ha admitido capitanía hasta que no le presente un certificado específico del astillero para mi barco y sólo mi barco. De momento no me ha sido posible conseguirlo de un astillero polaco con el que es especialmente complicado comunicarse, y aunque el equipamiento ya lo he adaptado a la categoría B, me quedo un año más sin cruzar a Ibiza desde Las Fuentes sólo por temor a la multa, y no a mi integridad o la de los míos.
Si las multas no nos preocupasen (3.000 € empieza a ser algo más que un simple cargo inherente al viaje), y sin dejar de ser prudentes al máximo, con nuestros pequeños barcos podríamos ir suficientemente seguros a sitios donde legalmente no nos está permitido llegar. Incluso aguantando, como patrones, menos que nuestros barcos.