Hola Fareraa:
La primera sensación que tuve con una botella de aire comprimido bajo la superficie fue en las limpias aguas de Mallorca, con un amigo de confianza y su amigo de confianza. Había mucha confianza. Así que, sin titulación, experiencia previa sólo en tubito y gafas, arnés de cinta con hebillas metálicas, ¿qué carajo era eso del chaleco hidrostático?, y una botella amarilla alargada y con desconchones en la pintura, me lancé yo por la regala de la barcaza "a descubrir el mundo submarino". Por supuesto nadie bajó conmigo, habiendo cerveza a bordo.
FLIPÉ.
Además me encontré un ancla y la recuperé, cosa que se celebró a bordo con satisfacción. ¿Ves como te dije que el chico sabía?...
De aquel mini-momento submarino, y de aquellas bocanadas de agua fresca que misteriosamente salían de mis pulmones en forma de crecientes medusas de aire, vino esta afición al buceo que me ha llevado por titulaciones, expediciones, travesuras y sub-mundos... siempre de forma muy gratificante.
Un saludo.
