Pues como dice Tomás, ya que estamos en plena temporada, vamos a rescatar la humilde pero excelente

tortilla de anchoas. Poco misterio

tiene su elaboración, con ajos tiernos quien lo quiera, revuelto en lugar de tortilla, la grande en trozos, o la pequeñísima (esa para beita que ya ni se ve) entera con espina y todo. Caliente o fría, con tinto o con blanco. Todo terreno, vamos. Y así, variamos las posibilidades de prepararlas en temporada. Ala, a ponernos bien de anchoas mientras duren
