Primero alabar la iniciativa.
Segundo incitar a la gente a perder la verguenza. No participáis en las regatas de club por vergüenza. Y no debería ser así. ¿Que pasa si llegas el último? alguien tiene que ser el último. Como yo digo, ser el último es una obra de caridad. Así le evitas el mal trago a alguien a quien pudiera importarle. Simplemente particpa! sácate un rating club, que son unos 60 euros, y únete a la fiesta de velas. Aprenderás, navegarás y harás amigos. ¿Donde está la pega? Llegar el último no es tan malo. Y si consigues animar a otro como tú, ya tienes regata. Y si se suman más, pues hay dos pelotones: los buenos, y los que salimos a navegar, pasar un buen dia, no romper nada y disfrutar de lo que nos gusta. Y con suerte, quizá aprendamos un montón.
Animaros, que no muerden. A veces pueden parecernos un poco condescendientes o que nos miran raro, pero en el fondo acaban encantados de la afición.

