En plena orchiectomia, se me desperto la jodia rata, me puso tibio de sangre, chillaba la pobrecita... nada, volví anestesiarla, pero se me quedó. Ni reanimación, ni nada, de nada. Terminé mareao, y en el baño vomitando.
(Por supuesto de boca a boca ni hablamos,

)
Imagino que una operación visceral profunda, ni de coña, vamos yo no la hago, y menos a mi mismo. Cojo el whisky, orfidal, y me monto una fiesta yo solito...pero no, no sería capaz de cirujia ni a un paciente, ni a mi mismo


