Saludos. Vaya por delante que me encanta el 54 y si pudiera sería mi barco para perderme en el Atlántico seguro. Sin embargo, debo decir que, por desgracia el verano pasado tuve a uno de vecino y partió el palo mayor y toda la arboladura al garete en un día con viento, pero no como para tanto.
Seguro que vino mal de astillero o vete tú a saber.
Lo digo, porque estas cosas pasan hasta en las mejores familias, sí señores pasa.

Pude ver los interiores y es una pasada, el Rolls Royce de la naútica. Su puesto de gobierno me pareció poco marinero para alguien que le gusta "sentir la rueda" y la mar, pero insisto que tendré que ir a muchos salones para que me hagan cambiar de opinión. Saludos.