Totalmente de acuerdo con las opiniones vertidas respecto a la prudencia y a la cautela a la hora de enjuiciar un asunto de este tipo.
El corazón pide ponerse al lado del damnificado y condenar las medidas empleadas; la cabeza dice que se ha generado una deuda, que dicha deuda no se satisface con promesas sino con "cacaos" y que alguien ha dicho: "hasta aquí", no se si muy pronto o muy tarde......
Falta información.......se recomienda frialdad y sentido común, sentarse cara a cara como si se iniciara una nueva etapa y buscar una solución para ambas partes. En este momento hay una persona que no puede salir a navegar/trabajar y un atraque que genera gastos a la empresa que lo gestiona en lugar de ingresos......todos pierden = no hay negocio.
Suerte y un poco de

de momento, sin alcohol.