Bienvenido Capitán Tan!
Tal vez una buena idea sería, la próxima vez, intentar combinar con otro barco, y hacer la travesía de a dos. La primera vez que me tocó timonear, fue en un 20 pies mientras el patrón dormía la mona (venía directo del cumpleaños de 15 de su hija). 6 horas para cruzar el Río de la Plata (que como saben es bastante ancho), con mercantes a tutiplen, barcos hundidos, etc... pero bueno, iban otros amigos en otro velero a unos cientos de metros, y charlando por la radio me sentía más seguro!
Buenos vientos y una ronda para todos!
